MIGRACIONES EN EL MUNDO ANIMAL


VIDA EN MOVIMIENTO

Lo cierto es que, en cualquier momento, en cualquier lugar del mundo, hay millones de animales migratorios en ruta. Desde los rápidos antílopes, hasta las enormes ballenas o las ligeras y gráciles mariposas. Resulta increíble la variedad de especies que emprende largos y difíciles viajes, atravesando tierras, mares, océanos, cielos.




Esto nos lleva a considerar que las que las migraciones son a la vez, complejas y misteriosas, porque ¿cómo se las arreglan los animales para viajar tan lejos y con una precisión tan exacta? ¿Qué extraña fuerza ejerce sobre ellos su destino final?

Tampoco es de extrañar que el fenómeno nos lleve cautivando desde hace miles de años si pensamos que, desde que en el paleolítico, los cazadores aprendieron a seguir a las manadas de mamíferos  a través de las praderas de los que hoy es África y el sur de Europa.  Por ello, los animales migratorios han sido poderosos símbolos de cambio y renovación en las distintas culturas humanas.
Estos acontecimientos estacionales nos recuerdan que, citando al poeta Ted Hughes (1930-1998) “El mundo todavía funciona”. Sin embargo, solo hace 150 años que los zoólogos han empezado a revelar los secretos que se esconden tras esta fascinante conducta animal.

Con el rápido desarrollo de las comunicaciones se está provocando una auténtica revolución en los estudios migratorios.  La telemetría por satélite, que permite la localización de un animal con un radiotransmisor, está tan avanzada que es posible seguir los movimientos de un animal en cualquier punto de la superficie terrestre prácticamente en el momento en el que se produce.
Mediante el uso de estos sistemas de seguimiento, sabemos que, por ejemplo, la pardela sombría, un ave marina muy viajera, realiza un viaje de 64.000 Km desde su área de anidamiento en Nueva Zelanda por el Pacífico. La tortuga laúd posee la migración más larga de una especie marina, 21 meses.  Por su parte el gran tiburón blanco, marcado frente a las costas de Sudáfrica, nado más de 20.000 Km hasta Australia y volvió al punto de partida en menos de nueve meses. Datos como estos nos ayudan a reconstruir unos viajes de los que hasta hace poco se tenía escasa información. 

 
HAZAÑAS INCREÍBLES.

Las migraciones se presentan de muchas formas, desde las grandes manadas de caribúes que recorren al Ártico, hasta la solitaria odisea de un diminuto colibrí por el Golfo de México. Sin embargo, hay algo que une a todos los animales migratorios, la lucha por la supervivencia, ya que la migración, además de ser una aventura muy peligrosa, es una estrategia para mantenerse vivo. 

Por ello, los animales migratorios han desarrollado complejas tácticas para reducir riesgos, para  que el mayor número posible de ellos complete sus rutas migratorias con éxito.




LOS 10 MAYORES RECORDS MIGRATORIOS



Especie migratoria más grande


Ballena Azul

24-27m de largo

Especie migratoria más pequeña


Copépodos (crustáceo marino)

1-2mm de largo

Especie migratoria más rápida


Eíder común (ave)

Velocidad media en el aire en calma: 75 Km/h


Especie migratoria más rara


Albatros de Ámsterdam

Población mundial: 70-80 adultos


Migración más larga de un mamífero


Ballena jorobada

Hasta 8.500 km en cada sentido

Migración más larga de un insecto


Mariposa monarca

Hasta 4.750 km en otoño

Migración más larga en tierra

Caribú

Hasta 6.000 Km al año

Migración más alta

Ánsar indio

Altura máxima: 9.000m

Viaje más largo de ida y vuelta


Pardela sombría (marcada en N. Zelanda en 2005)


64.000 Km por el océano Pacífico en 262 días

Viaje más largo en el agua


Tortuga laúd (marcada en Indonesia en 2003)

20.558 Km por el océano Pacífico en 647 días

Resumiendo podríamos decir que el estudio de las migraciones concentra un esfuerzo enorme y, sin embargo, los conocimientos sobre este tema tan fascinante siguen siendo incompletos.  Parte del problema se debe a que la migración presenta variadas formas. Es mucho más que un simple viaje de A a B, porque los viajes migratorios son tan diversos como los animales que los protagonizan.

Algunas de las cuestiones mas enigmáticas de las migraciones son cómo se preparan los animales, cómo saben cuándo partir y adónde ir, y como se desplazan sin perderse. Observar los cambios en los hábitos de las especies migratorias nos puede enseñar muchas cosas sobre la salud del medio ambiente. 

 
Empecemos por definir ¿qué es una migración?

La migración es una de las maravillas del mundo natural pero como concepto biológico es notablemente inconcreto y escurridizo. Incluso hoy en día no existe una definición aceptada por todos. Los animales realizan todo tipo de desplazamientos – cortos y largos, estacionales y diarios, regulares y únicos en la vida, predecibles y aparentemente al azar. Y no es fácil decidir cuáles constituyen verdaderamente migraciones.

La idea clásica de una migración- y sin duda la más extendida- es la de una bandada de pájaros  volando hacia el sur y hacia el norte entre zonas reproductivas y no reproductivas al compás del ir y venir de las estaciones; o la de grupos de ballenas viajando a lejanos territorios en los que criar o alimentarse.

Muchas especies de diversos grupos animales se ajustan a este patrón migratorio pero éste solo representa un tipo de migración. Hay otros muchos, incluyendo viajes al este y al oeste,  complejos trayectos por tierra y mar, subidas y bajadas de la montaña según la estación y movimientos verticales a través de columnas de agua en mares y lagos. Además, los miembros de una especie concreta pueden seguir una gran variedad de rutas migratorias, y en algunas migraciones,  solo participa una parte del total de individuos de una especie. 

 
Entonces, ¿por qué emigrar?

En pocas palabras, la migración es esencial para la supervivencia. Ha evolucionado para permitir que los animales vivan en dos o más áreas distintas, normalmente debido a la falta de alimento o a un periodo de clima extremo que impide permanecer en el mismo sitio. Otras razones habituales son: encontrar agua o minerales esenciales; buscar pareja; parir, poner huevos o cuidar de las crías en un lugar seguro, y evitar a depredadores o parásitos e insectos dañinos. También puede deberse a varios factores simultáneos.


Pero no todo puede ser reducido al fenómeno migratorio, existen estrategias alternativas.

Si un animal tiene que permanecer en un sitio cuando las condiciones son menos favorables, tiene, en teoría, tres alternativas antes que la migraciónAdoptar cambios de conducta, por ejemplo, en cuanto a la dieta o al sitio en el que se refugia.  Experimentar cambios morfológicos (corporales), como desarrollar una piel o un plumaje más gruesos. Y, por último sumirse en un sueño profundo llamado letargo o hibernación- como hacen en invierno muchos roedores, murciélagos, osos, ranas y sapos. Anfibios y reptiles superan los periodos de sequía en estado de somnolencia similar, llamado estivación o letargo. Algunos insectos entrar en un estado de baja actividad  denominada diapausa, para soportar los periodos duros. Estas estrategias no son factibles para grupos grandes de animales, lo que les obliga a emigrar.

Si continuas leyendo con avidez, enhorabuena, eso significa que le viaje te interesa. Pero estamos sólo al principio, sobre la migración hay mucho más, además de poder hablar sobre la migración de una especie en concreto. Hay que tener en cuenta el ciclo de las estaciones (el movimiento y la rotación de la tierra respecto del sol); el impulso reproductivo  (la existencia de los genes migratorios) la presencia denotada de factores ancestrales a la hora del regresar a la tierra, al agua, a la influencia de los astros y las mareas.  Considerando  los sujetos migratorios nómadas o invasores, ya que algunos animales no tienen un destino o ruta fijo.  Seguidores de un ritmo marcado por la propia evolución, porque de algún modo todo se reduce  a estar en el lugar concreto en el momento concreto bajo la batuta de algún tipo de reloj interno.  En lucha por la supervivencia, porque al comienzo del viaje nadie garantiza un final feliz, ya que la migración es implacable, un viaje sin descanso que con frecuencia supone un estrés enorme para los animales, llevando al límite su metabolismo y otros procesos corporales.

Si has llegado hasta aquí  con ganas de más deja abierta la puerta para que pueda hacerte llegar el conocimiento de las distintas rutas migratorias.  De los diferentes mecanismos desarrollados por los animales para orientarse- los visibles, (algo así como los hitos para el senderista) y los invisibles (mecanismos que van más allá de la percepción humana) y que pueden incluir el olfato, el gusto o el oído, pequeños cambios en la calidad del agua, y las más sorprendente capacidad de detectar variaciones minúsculas en el cambio magnético de la tierra.

Hay mucho de lo que hablar en lo que a migración se refiere, sobre los mapas mentales de las diferentes especies animales, sobre los mitos y sus misterios, sobre los orígenes migratorios, sobre el principio y el fin del viaje. En definitiva, sobre la vida en sí misma.

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